ESTAS EN LA RADIANTE

 por Jaime Barba

Estás en la radiante llamarada 
del clavel, que prestigia la azucena. 
(¡Un rocío que vive en tu mirada 
finge un trazo de gracia Nazarena!)

 

Me llegas y te vas.  Con voz callada 
me dices de tu risa y de tu pena. 
(¡Eres como un jazmín:  enamorada 
de la espuma del mar y de su arena!)

 

Mis jardines de soles son poblados. 
Son tus manos jilgueros asustados 
que acarician la piel de tu sonrisa...

 

Y, amanecida de paisajes bellos, 
el alba se detiene en tus cabellos 
para besar los dedos de la brisa.