PLEGARIA AL LUCERO DE LA TARDE

 por Jaime Barba

¡Alondra de la tarde, peregrino! 
¡Manantial de una búsqueda tardía! 
¡Posada como sombra en el camino! 
¡Silencio de la sábana sombría!

 

¡Calendario sin prisa ni destino! 
¡Ojo abierto en la fosca lejanía! 
¡El eco de una voz donde adivino 
el llamado que espera al alma mía!

 

¡Espejo de la noche !  ¡Nívea hoguera 
que alumbras como un cirio la distancia! 
¡Promesa de un jardín en primavera ...!

 

¡Regálame tu luz de faro inerte, 
para hallar, en la paz de mi ignorancia, 
la playa donde pueda sorprenderte!